Apúntate al movimiento Slow Beauty

 

Slow Beauty: Una filosofía de vida

 Antes de comenzar, pregúntate a ti misma “¿Cuánto tiempo le dedico a mi bienestar?” Si tu respuesta a este interrogante ha sido “lo justo” o directamente “nada” definitivamente necesitas el Slow Beauty en tu vida.

Este concepto que se ha transformado en todo un estilo de vida para muchas personas, ha servido como respuesta a la acumulación de estrés y de enfermedades que han ido apareciendo en los últimos años. Vivir inmersos en “haz todo lo que puedas en el menor tiempo que puedas” nos ha convertido en personas infelices. Y que hay más importante que nuestra felicidad ¿verdad? Por suerte, nuestra sociedad ha dado un golpe en la mesa y se ha plantado. El Slow Beauty forma parte de ese cambio de pensamiento. Adquirir hábitos saludables es su principal motivación.

¿Qué es el Slow Beauty?

Slow Beauty no es más que la necesidad profunda de conectar con nosotras mismas a través de hábitos saludables. Hacer ejercicio, mantener una alimentación sana, utilizar cosméticos naturales respetuosos con nuestra piel o, simplemente disfrutar de tu día a día, son requisitos indispensables. ¡OJO! Aprender a cuidarnos de forma holística requiere tiempo y paciencia. Conocernos en profundidad para saber lo que nuestro cuerpo necesita no siempre es tarea fácil. Para ello, es necesario aprender a conectar la mente, el cuerpo y el alma. La clave para conseguirlo y en lo que se reduce todo es: Dedícate tiempo a ti misma.

Lo que la cosmética natural y ecológica aporta al movimiento Slow Beauty

Esta tendencia que promueve una “belleza sin prisas” cambia completamente el concepto de belleza al que nos han acostumbrado los últimos años. Las dietas rápidas, los tratamientos exprés y las cremas milagro quedan completamente atrás. Aunque parezca mentira, la principal fortaleza del Slow Beauty se encuentra en el envejecimiento natural de nuestro cuerpo. ¿Qué significa esto? Pues muy sencillo. Quiere decir que este movimiento nos empuja a apostar por marcas naturales y ecológicas que no maquillan nuestra realidad. Y es que, elegir cosméticos saludables, a la larga nos hace sentir mucho más bellas. Su filosofía se sustenta en la prevención y el cuidado continuo de nuestro cuerpo para lucir la mejor versión de nosotras mismas. La cosmética ecológica y natural nos ofrece todo esto y más. Supone una experiencia sensorial que consigue engancharte desde el momento uno. Desde BeautyChangers, te aconsejamos que te lances a probar nuevas formas de conectar con tu belleza. Cuidarte y disfrutar por unos momentos de las cosas que haces realmente merece la pena.

 

 

Las marcas naturales de cosmética son un buen punto de iniciación hacia el Slow Beauty. Como primer paso, puedes intentar bajar puntualmente el ritmo durante los días más estresantes para homenajearte como es debido. Disfruta del momento presente y de tu belleza, preparándote una buena sesión de cuidado de la piel. Limpieza, exfoliación, tónicos, cremas… ¡Desearás repetir experiencia!

A nosotras nos encanta compararlo con en el “efecto dominó”. Una vez que empiezas a disfrutar del momento, cada faceta de tu vida irá cayendo como una pieza de dominó hacia esa dirección. Veras como cada pasito que vas dando te llevará a más. A más tiempo para ti, a más tiempo para ser consciente del presente, a más salud y hacia una belleza más consciente. ¿Te apuntas al Slow Beauty con #BeautyChangers?

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